Así es, llego a casa, y justo en la curva cuatro motos quad, con unos cuantos guiris jóvenes parados en la carretera. Efectivamente se acaban de meter una ostia, y en cuanto me vieron abrir la puerta saltaron a por mí. Les saqué lo único que he encontrado, un bote de agua oxigenada, que por lo visto y a pesar de lo que le debía escocer al tío ponían cara de "¿qué mierda es esto que nos ha dado?". Tras ver que el chaval tenía al menos uno o dos dedos rotos del pie y heridas por todo, les sugiero llamar una ambulancia, pero insisten en que no hace falta porque están alojados cerca...
Gente curiosa y situaciones aún más curiosas... Antes fui al súpermercado a comprar unas chorradas que me olvidé de comprar pero que me hacían falta, y cuando me dispongo a hacer la cola, justo me pongo y se me mete delante un chico y una chica, que luego vi que eran pareja, y a la tía me la quedo mirando como diciendo pedazo de morro que tienes, y ella se parte el culo en mi cara xD
Me marcho a buscar un par de cosas más que me hacían falta y para que me dejara de hervir la sangre, cuando vuelvo a la misma cola, resulta que el destino me había salvado, detrás de la simpática y su novio se encontraba el típico borrachín, que sinceramente no tenía pinta de molestar, pero que la gente le vió con la litrona en mano y ya estamos enjuiciando... La cuestión es que estaban todos los de alrededor suyo cagándose en él no tengo muy claro el porqué, pero la risa que me dió a mi de ver pasarlo mal a la que antes se rió inocentemente de mi, eso no tuvo precio, no tuve ni que mover un dedo, sólo observar y reír. La gente en general en estas situaciones parece hermanarse para hacer frente a la adversidad, y el borrachín al momento tuvo que enfrentarse con media cola así como con el de seguridad, el cual al ver que no hacía nada malo le dejó en paz.
Le intentaron echar de la cola, y el tío por sus huevos que no se iba, con todo su derecho y ya me empezaron a mirar a mi, como diciendo has visto que tío más loco, a lo que yo puse cara de "me importa un huevo" y "cállense de una puta vez". Evidentemente no tenían mi complicidad, si están de mala leche que se peguen cabezazos contra la pared.
Y así en medio del purgatorio llegó el hombre a la caja, pagó en efectivo y cuando todo el mundo debía esperar que le faltase dinero o algo así, resulta que es él quien protesta porque le falta dinero... "¡¡Me faltan tres céntimos!!" La cajera viendo que la peña estaba harta del hombre, coge y le dice que si los quiere se los da, pero de poco le van a servir, el hombre los coge y sin articular palabra se marcha. Ante mi total asombro, porque vale que tres céntimos no sirvan absolutamente nada para nosotros en los tiempos que corren, pero quizás ese hombre lo necesitara más que ninguno en todo el puto edificio. Y digo más, ese dinero era suyo, le correspondía legítimamente, y ni tan siquiera se volvió contra la gente cuando lo estaban tratando de loco. La cajera que por cierto me cae bastante bien y siempre me suelta alguna coña, resulta que siguió diciendo que ese estaba como una cabra.
Desde aquí rompo una lanza en favor de esa pobre persona que sufrió las iras de todos los que no tenían contra quién enfocar su mala leche, tío pega un trago a mi salud.
Gente curiosa y situaciones aún más curiosas... Antes fui al súpermercado a comprar unas chorradas que me olvidé de comprar pero que me hacían falta, y cuando me dispongo a hacer la cola, justo me pongo y se me mete delante un chico y una chica, que luego vi que eran pareja, y a la tía me la quedo mirando como diciendo pedazo de morro que tienes, y ella se parte el culo en mi cara xD
Me marcho a buscar un par de cosas más que me hacían falta y para que me dejara de hervir la sangre, cuando vuelvo a la misma cola, resulta que el destino me había salvado, detrás de la simpática y su novio se encontraba el típico borrachín, que sinceramente no tenía pinta de molestar, pero que la gente le vió con la litrona en mano y ya estamos enjuiciando... La cuestión es que estaban todos los de alrededor suyo cagándose en él no tengo muy claro el porqué, pero la risa que me dió a mi de ver pasarlo mal a la que antes se rió inocentemente de mi, eso no tuvo precio, no tuve ni que mover un dedo, sólo observar y reír. La gente en general en estas situaciones parece hermanarse para hacer frente a la adversidad, y el borrachín al momento tuvo que enfrentarse con media cola así como con el de seguridad, el cual al ver que no hacía nada malo le dejó en paz.
Le intentaron echar de la cola, y el tío por sus huevos que no se iba, con todo su derecho y ya me empezaron a mirar a mi, como diciendo has visto que tío más loco, a lo que yo puse cara de "me importa un huevo" y "cállense de una puta vez". Evidentemente no tenían mi complicidad, si están de mala leche que se peguen cabezazos contra la pared.
Y así en medio del purgatorio llegó el hombre a la caja, pagó en efectivo y cuando todo el mundo debía esperar que le faltase dinero o algo así, resulta que es él quien protesta porque le falta dinero... "¡¡Me faltan tres céntimos!!" La cajera viendo que la peña estaba harta del hombre, coge y le dice que si los quiere se los da, pero de poco le van a servir, el hombre los coge y sin articular palabra se marcha. Ante mi total asombro, porque vale que tres céntimos no sirvan absolutamente nada para nosotros en los tiempos que corren, pero quizás ese hombre lo necesitara más que ninguno en todo el puto edificio. Y digo más, ese dinero era suyo, le correspondía legítimamente, y ni tan siquiera se volvió contra la gente cuando lo estaban tratando de loco. La cajera que por cierto me cae bastante bien y siempre me suelta alguna coña, resulta que siguió diciendo que ese estaba como una cabra.
Desde aquí rompo una lanza en favor de esa pobre persona que sufrió las iras de todos los que no tenían contra quién enfocar su mala leche, tío pega un trago a mi salud.
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